Las discusiones sobre la Industria 4.0 son amplias y vigorosas en México. Reflexiones sobre el impacto en la productividad, la necesidad de actualización de la infraestructura y la pérdida de un gran número de empleos llenan las páginas de los informes generados al respecto, pero ¿qué tanta experiencia real existe entre los CIO respecto a la implementación y mantenimiento de este tipo de proyectos?

Ese es uno de los principales temas que expondrá Ricardo Medina Alarcón en su charla La inminencia de la industria 4.0, en el próximo CIO Summit Boot Camp, organizado por Netmedia, y cuyo tema principal es el rol que debe cumplir el CIO en esta nueva iteración de la revolución industrial. Medina es director general de la iniciativa Megahabilidades, en la que se impulsa la educación y la innovación en instituciones y organizaciones a través de la creatividad combinada con tecnologías como internet de las cosas, realidad virtual e impresión 3D. También opera como director de Internet de las Cosas para el Cluster de empresas de IT en la Ciudad de México: PROSOFTWARE. Y coordina el Comité de Innovación y nuevas tecnologías para la AMITI.

Medina explica a Netmedia que muchos de los actores que actualmente están relacionados con Industria 4.0 por lo general recopilan información de los grandes analistas y consultoras, información que luego interpretan y comunican a las empresas. “Yo he tenido la oportunidad de realizar proyectos con tecnologías 4.0, y quiero compartir a los CIOs que atiendan a la plática lo que hemos aprendido”. En efecto, Medina participó, entre otras iniciativas, en el grupo de confianza que proveyó opiniones durante la elaboración del mapa de ruta Industria 4.0 para México, el cual delinea las acciones estratégicas que el país deberá tomar para la adecuada instrumentación de esta tendencia en los sectores productivos.

Según el entrevistado, es muy importante que la responsabilidad de introducir proyectos I4.0 a las empresas sea del CIO. Si bien las decisiones deben tomarse en conjunto, quien debe llevar el mensaje y promover la estrategia de desarrollo organizacional basada en tecnología es el CIO, y por lo mismo debe conocer la tecnología más que nadie.

Ahora o nunca
La “inminencia” que da título a la exposición de Medina puede leerse como un ultimátum. Y el experto refuerza esta urgencia. “Las empresas deben comenzar a trabajar el concepto ya. Hace 16 años Nokia tenía el 40% del mercado de celulares, hoy está en el bote de la basura de un funcionario de Microsoft. Lo mismo pasó con Kodak. Las cosas están pasando demasiado rápido, y si las organizaciones están viendo que la competencia les está alcanzando, pues ya van tarde. La máxima aquí es que no se puede innovar cuando se está en crisis”.

Medina no escatima en ejemplos respecto a la situación actual de México en preparación a esta etapa de la industria, y sobre por qué es importante que los CIO tengan esta preocupación en su más alta lista de prioridades. El entrevistado relata que fue invitado a una planta de producción en el país, catalogada como la más moderna de América Latina. A poco avanzar se encontró con que los operarios llevaban registro de los camiones proveedores a mano, en una tabla que luego era llevada a una planilla de datos también por métodos manuales, y enviada por correo electrónico a las oficinas corporativas. Sin ningún tipo de automatización o modernización de procesos.

“Una instrumentación de Industria 4.0 tiene que contar con una base de automatización eficiente, internet eficiente, máquina modernas, toda la infraestructura. Ya no podemos estar apuntando en papelitos y después capturarlos en excel para poder automatizar un proceso, se tiene que contar con una base sensata, tecnológicamente hablando”, explica Medina, agregando que es necesario ver esta implementación como un proceso holístico, a fin de no trasladar cuellos de botella de un punto a otro.

Según el experto, la consideración de los modelos de negocio y sus potenciales actualizaciones disruptivas es también un tema muy relevante a considerar, junto con la generación o ahorro de recursos para la organización. Los avances en relación a I4.0 deben ir de la mano con los negocios de la empresa, a riesgo de no implementarse nunca. “Yo te diría que hoy, en la mayoría de las empresas, no hay presupuesto para la cuarta revolución industrial, y eso es peligroso. Podemos tomar dos estrategias: aumentar las ventas, y reducir los costos, mediante mayor eficiencia, con mejores operaciones, etcétera. Todo lo que la I4.0 promete y cumple, de acuerdo a mi experiencia, si se implementa bien”.

Medina es, a pesar de todo, optimista. “Mi conclusión es que la cuarta revolución industrial es uno de los impactos más positivos que podemos tener. Creo que generará una participación muy paulatina. Los negocios a los que dará pie pueden ser muy interesantes en el corto y mediano plazo, más ahora que viene la renegociación del Tratado de Libre Comercio, y que México se pueden abrir nuevos mercados y nuevas posibilidades”.